Pascual Sánchez, D., & Pla Ferrer, E. (2025). Diagnosi de l'espai forestal de la zona nord-oriental de Catalunya. Acció demostrativa en el marc del projecte LIFE eCOadapt50. CREAF.
Pascual Sánchez, D., & Pla Ferrer, E. (2025). Canvi dels serveis ecosistèmics de l'espai forestal de la zona nord-oriental de Catalunya. Serveis ecosistèmics i priorització d'actuacions. Acció demostrativa en el marc del projecte LIFE eCOadapt50. CREAF.
La gestión adaptativa ayuda a preservar los servicios ecosistémicos de los bosques en la región nororiental de Cataluña
Analizar el estado actual, la dinámica y la vulnerabilidad de los bosques de la región nororiental de Cataluña, correspondiente al espacio ADRINOC, para identificar las zonas con mayor capacidad de proveer servicios ecosistémicos y definir criterios que ayuden a priorizar actuaciones de gestión forestal adaptativa. El estudio también evalúa la susceptibilidad de los bosques frente a la sequía, la idoneidad bioclimática de las principales especies forestales e incorpora el conocimiento de los actores del territorio para elaborar una propuesta de zonificación orientada a la toma de decisiones.
Área de estudio: espacio ADRINOC, situado en el noreste de Cataluña.
Este estudio se ha realizado en el marco del proyecto LIFE eCOadapt50. Para caracterizar los servicios ecosistémicos se utilizaron dos herramientas desarrolladas por el CREAF:
- ForESmap: cartografía el estado de los servicios ecosistémicos forestales a escala municipal a partir de indicadores biofísicos correspondientes principalmente al año 2012.
- ForEStime: analiza cómo han evolucionado estos servicios entre los años 1990 y 2014 utilizando los datos de los Inventarios Forestales Nacionales (IFN2, IFN3 e IFN4).
El diagnóstico se completó con diversas herramientas complementarias. Se analizaron los datos de los inventarios forestales para estudiar la dinámica de las principales tipologías de bosque, tasas de crecimiento, mortalidad y aprovechamiento; se incorporaron los datos de DEBOSCAT para identificar los episodios de decaimiento forestal; se evaluó la susceptibilidad a la sequía con VULNEMAP, la idoneidad bioclimática de las especies con el modelo MEDFIRE y el grado de madurez de los bosques mediante el protocolo RedBosques. Por último, los resultados se complementaron con la cartografía de áreas estratégicas de prevención de incendios y con un taller participativo con administraciones, propietarios, entidades ambientales y personal técnico para definir una propuesta de zonificación.
El estudio confirma que los bosques de la región nororiental de Cataluña constituyen uno de los principales puntos calientes de servicios ecosistémicos de Cataluña, con una elevada capacidad para regular el ciclo hidrológico, retener carbono, proteger el suelo de la erosión y conservar la biodiversidad.
Sin embargo, el análisis temporal muestra una pérdida progresiva de funcionalidad entre 1990 y 2014, con una disminución de la capacidad de sumidero de carbono, del agua exportada y del control de la erosión, así como una reducción del crecimiento anual de la madera. Paralelamente, los inventarios forestales muestran una tendencia general hacia bosques más capitalizados, con árboles de mayores diámetros y una pérdida progresiva del protagonismo de algunas especies en la regeneración, especialmente en varios pinares y robledales.
El análisis de las tasas de crecimiento, mortalidad y aprovechamiento indica que, en la mayoría de tipologías forestales, el balance entre ganancias y pérdidas es menos favorable en el período más reciente de los inventarios. Este empeoramiento se explica por una combinación de crecimientos inferiores y un aumento de la mortalidad o de los aprovechamientos según el tipo de bosque. Los encinares son los que muestran un comportamiento más resiliente, mientras que los alcornocales presentan un debilitamiento notable de su vigor y los hayedos, los pinares de pino silvestre y los robledales también evidencian una reducción del balance positivo.
La diagnosis también evidencia un aumento de los episodios de decaimiento forestal. Entre 2012 y 2023 se registraron afectaciones en un 17,5% de la superficie forestal del espacio ADRINOC, siendo en 2023 el año con mayor superficie afectada. La encina fue la especie con mayor superficie afectada, seguida de los robles caducifolios, el alcornoque y el haya. Sin embargo, el análisis no encontró una clara correlación entre los episodios de decaimiento estudiados y el índice SPEI utilizado, lo que apunta a una dinámica compleja influida por la acumulación de episodios de sequía y otros factores.
En cuanto a la vulnerabilidad climática, los resultados indican que la mayor parte del territorio presenta una susceptibilidad baja frente a sequías leves o moderadas, pero esta vulnerabilidad aumenta notablemente en escenarios de sequía severa. El haya y los robles aparecen como las especies más sensibles, mientras que el alcornoque y el pino carrasco muestran una mayor resistencia a los escenarios futuros de sequía previstos. El análisis de idoneidad bioclimática también señala que la encina es la especie con una distribución potencial más favorable en gran parte del territorio, mientras que el haya presenta una idoneidad baja en gran parte del espacio ADRINOC.
Por último, el taller participativo destaca la necesidad de adaptar la gestión a las características de cada tipo de bosque y de priorizar actuaciones que reduzcan la vulnerabilidad ante la sequía y los incendios, favorezcan estructuras forestales más resilientes, promuevan la regeneración natural y sean compatibles con la viabilidad económica de la gestión forestal.
El informe concluye que los bosques de la región nororiental de Cataluña siguen siendo una pieza fundamental para el suministro de servicios ecosistémicos, pero también evidencia que estos servicios muestran una tendencia de deterioro en un contexto de cambio climático y de incremento de la vulnerabilidad de los ecosistemas forestales. El diagnóstico pone de manifiesto tendencias como el envejecimiento de las masas forestales, el aumento de los episodios de decaimiento, las diferencias de respuesta entre especies frente a la sequía y una reducción general del balance entre crecimiento y pérdidas en muchas tipologías forestales.
La combinación de información científica, análisis espacial de los servicios ecosistémicos, cartografía de prevención de incendios y conocimiento aportado por los agentes del territorio permite identificar las zonas en las que la gestión forestal puede generar un mayor beneficio ambiental. Esta aproximación proporciona una base útil para priorizar actuaciones que contribuyan a reforzar la resiliencia de los bosques de la región nororiental de Cataluña y mantener los servicios ecosistémicos que aportan a la sociedad.