Referencia

Arona, A., Loubet, L., Hernán, G., Albalat, B., Orero-Rubio, E., Reynés, X., Reviriego, B., Ballesteros, E., & Tomàs, F. (2026). First record of the non-native seagrass Halophila stipulacea (Forsskål) Ascherson in Mallorca (Balearic Islands, Spain): Expanding its Western Mediterranean distribution. Mediterranean Marine Science, 27(1), 108–115. https://doi.org/10.12681/mms.42569 

Autoras/es

Andrés Arona, Lucia Lobet, Gema Hernán, Balma Albalat, Emmanuella Orero-Rubio, Xesca Reynés, Fiona Tomás –  IMEDEA-CSIC, UIB

Benjamí Reviriego – CBBA

Enric Ballesteros – CEAB-CSIC

Ficha elaborada por

Una nueva planta marina invasora llega a Baleares: otra señal de la tropicalización del Mediterráneo

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Fanerógama invasora en las Islas Baleares
Imagen de la fanerógama invasora. Créditos: IMEDEA-CSIC
2026
Objetivos

Documentar por primera vez la presencia de la fanerógama marina no autóctona Halophila stipulacea en las Islas Baleares y aportar información inicial sobre su establecimiento en Mallorca, en el contexto del calentamiento del Mediterráneo y del incremento de las vías de dispersión asociadas al transporte marítimo.

Métodos básicos

La primera observación se produjo en octubre de 2023, a raíz de un aviso del Centre Balear de Biologia Aplicada.

Posteriormente, se realizaron inmersiones y prospecciones submarinas en la bahía de Palma, aproximadamente a tres kilómetros del puerto, para confirmar la presencia de la especie y caracterizar su distribución inicial.

El estudio constituye una primera aproximación al establecimiento de la especie en Baleares y proporciona un punto de partida para el seguimiento de su posible expansión.

Resultados principales
  • H. stipulacea es una fanerógama marina originaria del mar Rojo, el golfo Pérsico y el océano Índico. Llegó al Mediterráneo tras la apertura del canal de Suez.
  • El hallazgo de H. stipulacea en Mallorca representa el registro más occidental conocido hasta ahora de esta especie en el Mediterráneo y el primero en España.
  • La especie forma pequeñas manchas sobre fondos arenosos en la bahía de Palma, lo que indica que no se trata únicamente de una llegada puntual, sino que ya ha conseguido establecerse localmente.
  • La proximidad de la población detectada al puerto de Palma apunta al transporte marítimo como una posible vía de introducción y dispersión.
  • El calentamiento del Mediterráneo occidental podría explicar por qué la especie no se había establecido hasta ahora. Las temperaturas estivales actuales, que pueden alcanzar valores cercanos a los 30 °C en el mar Balear, son compatibles con el rápido crecimiento de H. stipulacea.
  • El impacto ecológico dependerá de su futura expansión, de la capacidad de los herbívoros autóctonos para controlarla y de los hábitats que colonice. En algunos fondos arenosos degradados podría incrementar la complejidad del hábitat, pero también podría competir con especies autóctonas y alterar las comunidades bentónicas.
  • Una eventual sustitución de fanerógamas autóctonas como Posidonia oceanica o Cymodocea nodosa tendría consecuencias potencialmente importantes, ya que estas especies desempeñan un papel fundamental en la estructura de los ecosistemas costeros, la biodiversidad y el almacenamiento de carbono.
  • La experiencia de otras regiones muestra que la especie puede tener un comportamiento invasor importante. En el Caribe ha colonizado amplias superficies y, en algunos lugares, ha desplazado a especies nativas.
Conclusiones

La detección de Halophila stipulacea en Mallorca constituye un nuevo indicador de los cambios que está experimentando el Mediterráneo. El calentamiento de las aguas y la creciente conectividad marítima pueden facilitar la introducción y dispersión de especies de origen tropical que anteriormente no encontraban las condiciones adecuadas para sobrevivir y establecerse en latitudes cada vez más elevadas.

Aunque todavía no se puede determinar cuál será el impacto de H. stipulacea en Baleares, su detección en una fase inicial ofrece una oportunidad importante para seguir su evolución antes de que aumente su distribución. El seguimiento a largo plazo permitirá determinar si la población se consolida, qué capacidad de dispersión presenta y cómo interactúa con las comunidades nativas.

Para la gestión del litoral, este caso pone de manifiesto la necesidad de reforzar los sistemas de detección temprana y seguimiento de especies no autóctonas, especialmente en zonas portuarias y otros puntos con elevada conectividad marítima. La participación ciudadana, mediante iniciativas como Observadores del Mar, puede complementar la vigilancia científica y contribuir a detectar nuevas introducciones en fases iniciales.