Sebastián-Pardo, M., Laguna, E., Arnal, M. C., Casanovas, J., Acevedo, P., Montoro, V., Escribano, F., Martínez-Carrasco, C., Mentaberre, G., & Vicente, J. (2026). A protocol for external biosecurity assessment against wildlife in intensive pig farms: Are we ready for African Swine Fever? Preventive Veterinary Medicine, 253, 106888. https://doi.org/10.1016/j.prevetmed.2026.106888
La bioseguridad adaptada a cada granja reduce el riesgo de entrada de la peste porcina africana
Desarrollar y validar un protocolo estandarizado para evaluar los riesgos de bioseguridad externa en granjas porcinas intensivas asociados a la presencia e interacciones (directas e indirectas) con la fauna salvaje, especialmente el jabalí, y facilitar la elaboración de planes de acción específicos para cada explotación que contribuyan a prevenir la entrada de la peste porcina africana y otras enfermedades compartidas entre fauna y ganado.
Área de estudio: Cataluña, Aragón y Murcia.
El estudio se llevó a cabo en 40 granjas porcinas intensivas de Cataluña, Aragón y la Región de Murcia, territorios que concentran a más de la mitad del censo porcino español. Las explotaciones incluían distintas tipologías productivas y dimensiones.
Los investigadores aplicaron un protocolo de evaluación de la bioseguridad externa estructurado en tres fases: (1) recopilación de información previa sobre cada explotación y su entorno; (2) visitas de campo con entrevistas a los responsables de las granjas y (3) auditorías de las instalaciones; todo ello conduciendo a la elaboración de un índice de riesgo que combina las observaciones realizadas con la valoración de un panel de expertos en sanidad animal y epidemiología.
La evaluación consideró quince dimensiones relacionadas con la bioseguridad, entre ellas las características y la presencia de jabalíes en el entorno, las vallas perimetrales, los accesos, el control de vehículos, las rutinas y formación del personal, la gestión de cadáveres y purines, así como otros elementos susceptibles de constituir factores de riesgo para la transmisión de patógenos.
El estudio identifica que el principal riesgo de introducción de la peste porcina africana en explotaciones intensivas está relacionado con dos factores: la presencia de jabalíes en torno a las granjas y la introducción indirecta del virus mediante objetos o materiales contaminados (fómitos), tales como vehículos, ropa o calzado del personal.
Las auditorías mostraron que la presencia de jabalíes es más frecuente de lo que perciben los propios ganaderos. Aunque casi la mitad afirmaban observarlos sólo muy esporádicamente y un 45% aseguraban no haber visto nunca, los investigadores detectaron indicios de su presencia en el entorno cercano al 47,5% de las explotaciones inspeccionadas.
Las características del entorno también condicionan el riesgo. La presencia de cultivos, masas forestales, puntos de agua o balsas accesibles puede favorecer la aproximación de los jabalíes a las explotaciones y aumentar la probabilidad de contaminación biológica del entorno y su posterior introducción indirecta en el interior de la explotación.
En cuanto a las infraestructuras, sólo el 22,5% de las vallas perimetrales se consideraron realmente impenetrables para los jabalíes. Además, aproximadamente la mitad de las puertas de acceso se consideraron permeables al paso de jabalíes y otra fauna, incluso cuando estaban cerradas, y en muchas explotaciones las vallas se revisaban con poca frecuencia.
La evaluación también evidenció carencias en el control de vehículos y en algunos aspectos relacionados con los movimientos del personal, factores especialmente relevantes que pueden facilitar la introducción del virus a través de fómitos. Los expertos destacan la importancia de mantener una separación estricta entre las zonas limpias y las zonas sucias y de incorporar estas prácticas en las rutinas habituales de trabajo.
El protocolo desarrollado permite transformar la evaluación de los riesgos en planes de acción específicos personalizados para cada explotación, priorizando las medidas de bioseguridad según las vulnerabilidades detectadas en cada caso.
El estudio proporciona el primer protocolo específico para evaluar la bioseguridad externa frente a la fauna salvaje en granjas porcinas intensivas, una herramienta transferible que facilita el diseño de medidas adaptadas a las características de cada explotación.
Los resultados muestran que una misma estrategia no es igual de efectiva para todas las granjas y que la identificación previa de los factores de riesgo permite priorizar las actuaciones con mayor impacto: desde el refuerzo del cierre perimentral, la gestión del entorno y/o la reorganización de los accesos hasta la mejora de los protocolos de trabajo del personal.
Esta aproximación aporta una base científica para reforzar la prevención de la peste porcina africana y de otras enfermedades compartidas entre fauna salvaje y ganado, al mismo tiempo que pone de manifiesto la necesidad de impulsar programas de formación y sensibilización para que los ganaderos puedan tomar decisiones informadas sobre la bioseguridad de sus explotaciones. Este protocolo ha servido de base para la elaboración de la “Guía Bioseguridad externa frente a fauna en porcino intensivo” publicada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.