Torre, I. i Grajera, J. (2026). Ratoneros al ritmo de la presa: una fascinante dependencia de los micromamíferos. Quercus, 482, abril de 2026, 12–19.
El depredador al compás de sus presas: los pequeños mamíferos marcan el ritmo vital del busardo ratonero
Analizar cómo la disponibilidad de micromamíferos condiciona la biología del busardo ratonero (Buteo buteo). El estudio pone de manifiesto hasta qué punto la dinámica de esta ave rapaz está vinculada a los ciclos de sus presas y cómo las transformaciones del paisaje pueden alterar este equilibrio.
El estudio combina más de quince años de seguimiento de busardos ratoneros y micromamíferos en el litoral de la provincia de Barcelona. El seguimiento de los micromamíferos se inició en 2008 en el marco del proyecto SEMICE (Seguimiento de los Micromamíferos Comunes de España), coordinado por el Museu de Ciències Naturals de Granollers.
La población de busardos ratoneros se estudió mediante observaciones directas y cámaras con sensores de movimiento en aproximadamente cincuenta nidos. Este seguimiento permitió determinar las presas aportadas a los pollos, la productividad reproductora y las interacciones entre hermanos.
Paralelamente, se capturaron y marcaron unos 250 busardos ratoneros, tanto residentes como invernantes. El seguimiento generó más de 5.000 observaciones y permitió estudiar la supervivencia, los movimientos territoriales y la longevidad de los individuos.
- Las poblaciones catalanas de busardo ratonero adaptan su biología a los ciclos del ratón de bosque, el ratón de campo y la musaraña común, sus principales presas.
- Estas presas marcan el ritmo de la reproducción. Cuando la abundancia de presas es elevada durante los meses previos a la reproducción, las hembras adelantan la puesta. Cuando el alimento es escaso, la reproducción se retrasa, probablemente para sincronizar el nacimiento de los pollos con períodos de mayor disponibilidad de presas alternativas.
- Más presas disponibles también significa más pollos supervivientes. Esto muestra que la disponibilidad de presas es uno de los principales motores de la demografía del busardo ratonero.
- Los micromamíferos son especialmente importantes para alimentar a los pollos pequeños, ya que son fáciles de procesar y consumir. Por ello, resultan especialmente eficientes como fuente de alimento durante las primeras fases de crecimiento.
- La escasez de alimento aumenta la mortalidad, sobre todo entre los individuos jóvenes. Los busardos ratoneros residentes presentan una supervivencia más elevada que los individuos invernantes, especialmente cuando los recursos son escasos. La experiencia y el conocimiento del territorio parecen ofrecer una ventaja importante frente a los episodios de escasez.
- Cuando el aporte de presas es insuficiente, también aumentan las agresiones entre hermanos. Este mecanismo permite ajustar la descendencia a la disponibilidad de presas del territorio.
- La muda de las plumas primarias, esenciales para el vuelo, se mantiene relativamente estable independientemente de la abundancia de presas. En cambio, la renovación de las plumas secundarias aumenta cuando hay más micromamíferos, actuando como una especie de mecanismo de ajuste de la inversión energética.
- Los cambios en el paisaje pueden afectar indirectamente a la rapaz. El abandono de los usos agrícolas y ganaderos tradicionales favorece el cierre progresivo de los espacios abiertos. Esto reduce el hábitat disponible para especies como el ratón de campo y la musaraña común, que constituyen presas importantes del busardo ratonero, especialmente durante el invierno.
El busardo ratonero no responde únicamente a la cantidad de alimento disponible, sino que sincroniza diferentes aspectos de su biología con las fluctuaciones de sus presas. La disponibilidad de micromamíferos condiciona cuándo se reproduce, cuántos pollos consigue criar, qué individuos sobreviven e incluso cuánto invierte en la renovación del plumaje.
Esta estrecha relación convierte al busardo ratonero en un posible indicador del estado ecológico del mosaico agroforestal. El caso estudiado muestra también que conservar una rapaz generalista implica conservar las comunidades de presas que sostienen sus poblaciones y, por tanto, mantener los procesos ecológicos y la diversidad de hábitats que las favorecen.
Desde una perspectiva de gestión, el resultado refuerza la importancia de mantener un paisaje diverso, con una combinación de áreas forestales, cultivos, matorrales y espacios abiertos, especialmente ante el abandono de las actividades agrícolas tradicionales y el cambio climático. La conservación del busardo ratonero pasa, en buena medida, por conservar el paisaje que permite mantener el ciclo de los micromamíferos.