Torre, I., Ribas, A., & Puig-Gironès, R. (2023). Effects of Post-Fire Management on a Mediterranean Small Mammal Community. Fire, 6(1), 34. https://doi.org/10.3390/fire6010034
La gestión heterogénea de los bosques quemados beneficia a las comunidades de pequeños mamíferos
Evaluar cómo diferentes estrategias de gestión después de un incendio forestal influyen en la abundancia, la composición y la diversidad de las comunidades de pequeños mamíferos mediterráneos. El estudio compara áreas quemadas sin intervención, áreas sometidas a distintos tratamientos de tala de recuperación (salvage logging) y bosques no afectados por el fuego para identificar qué prácticas contribuyen mejor a la recuperación ecológica.
Área de estudio: Parque Natural de San Llorenç del Munt i l'Obac (Barcelona, Cataluña), en una zona afectada por el incendio del año 2003.
Se compararon cuatro situaciones: bosque no quemado, zona quemada sin gestión, zona con retirada de los troncos y dispersión de las ramas sobre el suelo, y zona con retirada de los troncos y acumulación de las ramas en pilas.
Entre los años 2005 y 2006 se muestrearon ocho parcelas mediante trampas de captura en vivo para identificar las especies presentes y estimar su abundancia. Paralelamente, se caracterizó la estructura de la vegetación (cobertura arbórea, arbustiva, herbácea y de restos leñosos) y se analizaron las diferencias entre tratamientos mediante modelos estadísticos.
Los principales resultados obtenidos son los siguientes:
- Se capturaron 217 individuos correspondientes a tres especies: el ratón de bosque (Apodemus sylvaticus), el ratón mediterráneo (Mus spretus) y la musaraña común (Crocidura russula).
- Las zonas quemadas presentaron una abundancia total de pequeños mamíferos y una riqueza de especies superiores a las observadas en los bosques no afectados por el fuego, especialmente en los primeros años después del incendio.
- El incendio redujo fuertemente la cobertura arbórea y arbustiva baja. Sin embargo, en las parcelas gestionadas, la acumulación de ramas incrementó la estructura disponible a nivel del suelo, compensando parcialmente esta simplificación del hábitat.
- El ratón de bosque mostró una respuesta positiva a los tratamientos que dejaban pilas de restos leñosos, que utiliza como refugio frente a los depredadores cuando la vegetación arbustiva es todavía escasa.
- El ratón mediterráneo fue más abundante en las zonas abiertas quemadas y especialmente en aquellas donde los grandes claros se alternaban con pilas de ramas.
- La musaraña común aumentó progresivamente a medida que avanzaba la regeneración de la vegetación y el suelo adquiría una estructura más compleja.
- Tanto la abundancia total como la riqueza de especias disminuyeron con el paso de los años desde el incendio, reflejando que las especies propias de ambientes abiertos se benefician principalmente de las primeras fases de la sucesión ecológica.
- Las diferentes especies respondieron de forma específica a los tratamientos, evidenciando que no existe una única estrategia de gestión óptima para favorecer a toda la comunidad.
El estudio muestra que la gestión posterior a los incendios puede influir de forma significativa en la recuperación de la fauna. La tala de recuperación no tiene necesariamente un efecto negativo si se conserva parte de los restos leñosos sobre el terreno, ya que éstos proporcionan refugio e incrementan la heterogeneidad del hábitat.
Los resultados indican que una gestión basada en un mosaico de tratamientos, combinando áreas sin intervención con zonas gestionadas de forma diferente, genera una mayor diversidad de hábitats y permite dar respuesta a los requerimientos ecológicos de diferentes especies de pequeños mamíferos. Esta heterogeneidad también puede favorecer a otros organismos propios de los espacios abiertos, como determinadas aves o el conejo europeo.
Para los gestores forestales, este trabajo aporta evidencia de que la planificación postincendio no debería buscar paisajes homogéneos, sino mantener una combinación de estructuras y niveles de cobertura vegetal que favorezca la biodiversidad y contribuya a una recuperación más resiliente de los ecosistemas mediterráneos.