Carrillo, M. P., Berrojalbiz, N., Sanz, C., Iriarte, J., Trilla-Prieto, N., Calbet, A., Saiz, E., Barata, C., Dachs, J., & Vila-Costa, M. (2026). Copepod-associated microbiome responses to organophosphate ester plasticizers and other bioaccumulative organic pollutants in the ocean. Water Research, 296, 125640. https://doi.org/10.1016/j.watres.2026.125640
El microbioma de los copépodos puede convertirse en un nuevo bioindicador de la contaminación orgánica en los océanos
Evaluar si el microbioma asociado a los copépodos marinos responde de forma consistente a la presencia de contaminantes orgánicos bioacumulables y determinar si estos microorganismos pueden actuar como indicadores biológicos de la exposición a la contaminación marina. El estudio también analiza los efectos de los plastificantes y retardantes de llama organofosforados (OPEs) sobre la reproducción de los copépodos y sobre la composición de su microbioma.
Área de estudio: 24 estaciones de un transecto latitudinal del océano Atlántico, entre Vigo (España) y Punta Arenas (Chile).
El estudio combina trabajos de campo y experimentos de laboratorio. Se determinaron las concentraciones de diversos contaminantes orgánicos bioacumulables: plastificantes y retardantes de llama organofosforados (OPEs), hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs) y ácidos perfluoroalquílicos (PFAAs). También se caracterizó el microbioma asociado a los copépodos mediante secuenciación del gen del ARN ribosómico 16S.
Posteriormente, en condiciones controladas de laboratorio, se expusieron hembras del copépodo Paracartia grani en dos concentraciones de una mezcla de seis OPEs durante 72 horas. Se analizaron la bioacumulación de los contaminantes, la producción de huevos y los cambios en la composición del microbioma.
Se obtuvieron los siguientes resultados principales:
- La composición del microbioma de los copépodos varía de manera significativa en función de la exposición a contaminantes orgánicos bioacumulables presentes en el medio marino.
- El orden bacteriano Enterobacterales mostró una relación consistente con las concentraciones de OPEs, PAHs y algunos PFAAs a lo largo del transecto atlántico. Esta respuesta se observó principalmente en el microbioma asociado a los copépodos y no en las comunidades bacterianas del agua.
- Los análisis indican que la contaminación explica una parte importante de la variabilidad del microbioma, incluso más que algunos factores ambientales analizados.
- Los experimentos de laboratorio confirmaron los resultados obtenidos en el campo. La exposición a los OPEs provocó un aumento relativo de varios grupos bacterianos, especialmente Enterobacterales y Pseudomonadales, mientras que otros grupos, como Rhodobacterales, disminuyeron.
- Los copépodos acumularon los plastificantes estudiados, especialmente los compuestos más hidrofóbicos. Al mismo tiempo, los organismos activaron procesos de eliminación de los contaminantes mediante la producción de heces, la puesta de huevos y probablemente también a través de procesos microbianos de degradación.
- A pesar de estos mecanismos de depuración, la exposición a los OPEs redujo en más de un 30% la producción de huevos respecto a los controles, incluso a concentraciones ambientalmente relevantes, lo que indica un posible impacto sobre la capacidad reproductiva de los copépodos.
- Los resultados refuerzan la hipótesis de que los cambios en el microbioma pueden actuar como una señal precoz de exposición a mezclas de contaminantes antes de que se manifiesten otros efectos biológicos.
Este trabajo aporta una de las primeras evidencias de que el microbioma asociado a los copépodos puede utilizarse como bioindicador de la exposición a contaminantes orgánicos bioacumulables en ecosistemas marinos. Los resultados muestran que determinados grupos bacterianos responden de forma coherente tanto en condiciones naturales como experimentales, lo que abre la puerta al desarrollo de nuevas herramientas de biomonitoraje ambiental.
Para la gestión del medio marino, esta aproximación podría complementar a los programas tradicionales de seguimiento químico, que a menudo son costosos y sólo permiten analizar un número limitado de contaminantes. El seguimiento del microbioma de los organismos podría facilitar una detección más sensible e integrada de la contaminación, especialmente frente a la exposición simultánea a múltiples compuestos químicos.
Además, la reducción observada en la reproducción de los copépodos pone de manifiesto que estos contaminantes pueden afectar a organismos clave de la red trófica marina, con posibles consecuencias sobre el funcionamiento de los ecosistemas oceánicos. Estos resultados representan un importante paso hacia el desarrollo de indicadores biológicos innovadores para el seguimiento de la contaminación marina y para mejorar las herramientas disponibles para la conservación de los océanos.