Referencia

Górriz-Mifsud, E., Darnay, S., Rovellada Ballesteros, M., 2025. Bridging wine and forestry sectors to reduce wildfires: Wine actors’ perceptions, their role in risk reduction and externality labelling. Trees, For. People 20, 100835. https://doi.org/10.1016/j.tfp.2025.100835 

Webs: Fire Wine Resilient Landscape® i Fire Product Resilient Landscape®https://firewine.eu/ca/

Autoras/es

Elena Górriz-Mifsud, Soazig Darnay y Marc Rovellada Ballesteros (CTFC)

Ficha elaborada por

Producir alimentos también ayuda a prevenir los grandes incendios forestales

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Agricultura contra incendios. Foto del CTFC
2025
Objetivos

Poner en valor cómo determinadas actividades agrarias pueden contribuir activamente a la prevención de los incendios forestales y presentar las iniciativas Fire Wine Resilient Landscape® y Fire Product Resilient Landscape®, que reconocen a los productores que favorecen la creación de paisajes más resilientes frente al fuego.

Métodos básicos

El CTFC impulsa las iniciativas “Fire Wine” y “Fire Product” en el marco del proyecto europeo FIRE-RES, con el objetivo de promover modelos de gestión del territorio que integren los sectores agrario y forestal. 

A partir de una red de productores, propietarios forestales y otros agentes del territorio, se impulsan criterios de buenas prácticas que reconocen explotaciones agrícolas situadas en contacto con zonas forestales y que contribuyen a generar un paisaje en mosaico. Este modelo se basa en mantener la actividad agraria, favorecer la coordinación con los servicios de emergencia y conservar espacios abiertos que dificulten la propagación de los incendios.

Resultados principales
  • Los viñedos, las plantaciones de trufas, los cultivos permanentes, las explotaciones apícolas y otras actividades agrícolas contribuyen a crear discontinuidades en la vegetación forestal que reducen la continuidad del combustible y pueden disminuir la intensidad y la velocidad de propagación de los incendios.
  • Las plantaciones de trufas son buenas aliadas para mantener una baja cobertura herbácea. La actividad del hongo reduce el desarrollo de la vegetación alrededor de los árboles, generando espacios con menos combustible vegetal que actúan como pequeñas islas abiertas dentro del bosque.
  • El mantenimiento de los cultivos facilita también la conservación de caminos de acceso y puntos de agua, elementos esenciales para que los equipos de emergencia puedan actuar con mayor rapidez y seguridad.
  • El distintivo Fire Wine Resilient Landscape® reconoce a las bodegas que contribuyen a la prevención de los incendios forestales mediante su actividad. La primera bodega europea acreditada fue Abadal (Bages), donde un incendio forestal en 2017 se detuvo al llegar a los viñedos.
  • El distintivo Fire Product Resilient Landscape® amplía este modelo a otras producciones agroalimentarias, como la miel, las trufas, los frutos secos o el aceite de oliva, promoviendo un mosaico agroforestal más diverso y resiliente.
  • Además de reducir el riesgo de incendio, estos distintivos aportan un valor añadido a los productos, reconociendo la contribución de sus productores a la seguridad del territorio y a la conservación del paisaje.
  • Hoy en día, contamos con hasta 813 ha de viñedos y otros cultivos bajo estas marcas.
Conclusiones

La prevención de los grandes incendios forestales no depende únicamente de la gestión de los bosques. Mantener una actividad agraria viable e integrada con la gestión forestal contribuye a construir paisajes en mosaico más resistentes al fuego y mejor adaptados al cambio climático. Iniciativas como Fire Wine y Fire Product demuestran que la bioeconomía, la producción de alimentos y la prevención de incendios pueden avanzar conjuntamente, generando beneficios tanto para los productores como para el conjunto de la sociedad y ofreciendo un modelo exportable a otros territorios europeos.