Scoggins, M., Barrett, I. C., Margetts, B. I., Martí, E., Murphy, B. M., Roy, A. H., Shear, R. I., Sabat-Bonilla, S. A., Griffiths, N. A., Nanjappa, V., Mussett, K., Stirling, K. M., Chiblow, S., & Nolan, S. (2025). An approach to urban waterway assessment using holistic values and reciprocity. Freshwater Science, 44(4). https://doi.org/10.1086/738639
¿Cómo valorar la salud de los ríos urbanos de forma integral?
Realizar un enfoque holístico para evaluar la salud de los ecosistemas acuáticos urbanos, integrando indicadores ambientales y sociales bajo el principio de reciprocidad entre personas y medio. El objetivo es superar las limitaciones de los métodos tradicionales, centrados sólo en aspectos físicos, químicos o biológicos, e incorporar las dimensiones culturales, comunitarias y de bienestar humano para conseguir una gestión más justa y sostenible de los ríos en las ciudades.
Este enfoque se ha desarrollado durante un taller internacional celebrado en el Symposium on Urbanization and Stream Ecology (SUSE6) en Brisbane, Australia, en 2023. Ha contado con la participación de científicos, técnicos municipales y representantes de comunidades locales de varios países: EE.UU., Canadá, España, Australia y Nueva Zelanda.
A partir de este trabajo colectivo, se han definido seis categorías de valores interconectados para la evaluación de cursos de agua urbanos:
- Integridad biológica
- Función e integridad química del ecosistema
- Estructura e integridad física
- Conexión comunitaria
- Seguridad humana
- Uso de recursos
Para cada categoría se proponen indicadores, ejemplos de evaluación y métodos de seguimiento, combinando datos científicos, conocimiento local y perspectivas culturales.
Según las 6 categorías definidas anteriormente, los resultados han sido:
- Integridad biológica: debe medirse la biodiversidad y la resiliencia mediante muestreos de especies, uso de DNA ambiental e indicadores funcionales del sistema (complejidad trófica, salud de los organismos, etc.).
- Función e integridad química: es necesario evaluar parámetros como los nutrientes, materia orgánica o contaminantes, combinando sensores continuos, muestreos de sedimento y participación ciudadana.
- Estructura e integridad física: conviene analizar procesos hidrológicos, sedimentos, geomorfología y conectividad para entender cómo la urbanización altera la morfología y la funcionalidad fluvial.
- Conexión comunitaria: se destacan valores como la educación, la cultura, el patrimonio, la estética y la recreación, medidos a través de encuestas, talleres e indicadores cualitativos (p. ej. programas escolares, especies culturales, paisaje sonoro o uso público del río).
- Seguridad humana: incluye la gestión de riesgos (inundaciones, erosión, contaminantes, calor urbano) y la importancia de datos geoespaciales y modelos para la planificación urbana.
- Uso de recursos: debe tratarse la disponibilidad y calidad de agua, alimentos, energía y desarrollo urbano, considerando el impacto ecológico y social de estos usos.
El enfoque que se propone ofrece un modelo innovador para evaluar y gestionar ríos urbanos de forma equilibrada, reconociendo la interdependencia entre ecosistemas y comunidades humanas. El principio de reciprocidad -entendido como un intercambio justo entre beneficios ambientales y sociales- es clave para lograr sistemas fluviales saludables y sostenibles.
Esta metodología puede inspirar a gestores ambientales y técnicos de Cataluña a integrar valores ecológicos, culturales y de bienestar en proyectos de restauración y planificación urbana, especialmente en contextos de ríos altamente modificados o con fuerte presión social.