Referencia

Carrillo, E., Ninot Sugrañes, J. M., Pérez-Haase, A., Carreras, J., & Ferré, A. (2023). Caracterización geobotánica de los bosques turbosos en el Pirineo central. Acta Botanica Malacitana, 48, 31–47. https://doi.org/10.24310/abm.v48i.16814

Autoras/es

Josep M. Ninot, María G. Miyasiro-López, Violeta Martínez-Amigo, Empar Carrillo, Eulàlia Pladevall-Izard & Aaron Pérez-Haase

Ficha elaborada por

Las turberas pirenaicas esconden una gran variabilidad en la retención de carbono en el suelo

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Molleres i torba
2025
Objetivos

Evaluar la distribución y la cantidad total de turba y carbono orgánico en los suelos de cuatro turberas de alta montaña en los Pirineos, y analizar sus patrones en relación con la fisiografía, la hidrología y las comunidades vegetales.

Métodos básicos

Área de estudio: Pirineos catalanes, vertiente ibérica (Pallars Sobirà). En concreto, el trabajo se centra en cuatro sistemas de turbera relativamente complejos, situados en el piso subalpino: Pallerols, Rubió, Estanyeres y plan de Sotllo (de 1670 a 2186 m.s.n.m.). En cada uno de ellos, se encuentra un mosaico formado por diferentes hábitats, como la miga de Carex nigra, la de Trichophorum cespitosum, la miga con C. davalliana o los bultos de esfagnes.

Muestreamos el suelo con una sonda de media caña manual de 1 m de longitud, en diferentes puntos de cada turbera y distribuidos por la variedad de hábitats y de situaciones hidro-morfológicas que se encontraban. En total, obtuvimos muestra de suelo de 104 puntos, en los que tomamos las coordenadas geográficas y otros datos ecológicos (tipo de hábitat, recubrimiento de musgos). De cada muestra conservamos separadamente segmentos (submuestras) de diferentes profundidades. En el laboratorio, de cada submuestra calculamos su peso seco, su volumen, y su peso después de quemar la materia orgánica en un horno a 450ºC. Esto nos permitió calcular su densidad aparente y el porcentaje de materia orgánica, y de ahí al porcentaje de carbono orgánico.

Por último, expresamos todos estos datos en forma de cartografía en cada sistema de tubera, utilizando técnicas GIS.

Resultados principales

1. Distribución y grosor de turba

  • Els gruixos de torba (horizons amb més del 30% de matèria orgànica) són molt variables dins i entre les molleres estudiades. En general, la torba presenta gruixos entre 5 i 80 cm, amb alguns punts excepcionals de entre 80 i 120 cm.
  • Segons la definició estàndard de torbera (>30 cm de gruix de torba), només una part de la superfície amb vegetació de mollera pot considerar-se com a tal.
  • El percentatge de torbera varia significativament entre molleres: del 27% a Pallerols fins al 97% a Sotllo. Aquestes diferències s’expliquen principalment pe
  • r la dinàmica geomorfològica (més activa als sistemes riparis de baixa altitud) i per factors altitudinals.

2. Contingut i variació vertical de carboni

  • De forma generalizada, la concentración de carbono orgánico en el suelo disminuye con la profundidad, mientras que la densidad aparente aumenta.
  • En Pallerols y Rubió, los niveles superficiales contienen entre 180 y 380 g de C/kg de muestra seca (densidad aparente: 0,120–0,223), reduciéndose a 50–200 g/kg a 50 cm de profundidad.
  • En Estanyeres y Sotllo, los valores superficiales son más altos (360–450 g/kg; densidad aparente: 0,086–0,126), cayendo hasta 0–250 g/kg a la misma profundidad.
  • Los valores acumulados de carbono orgánico en el suelo se sitúan entre 140 Mg·ha⁻¹ (Pallerols) y 213 Mg·ha⁻¹ (Sotllo), cifras notablemente más altas que las de los prados alpinos y muy superiores a las de rasos o pedruscos.
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Mapa de l'article

3. Relación entre vegetación y contenido de carbono

  • La composición de la vegetación presenta sólo una correlación parcial con el grosor de turba y el contenido de carbono en suelos.
  • Los valores más elevados de carbono se encuentran sistemáticamente en hábitats con:
    • Bultos de Sphagnum
    • Comunidades de Trichophorum cespitosum
    • Comunidades de Carex davalliana
  • Las comunidades de Carex nigra muestran una elevada variabilidad: algunos suelos tienen valores altos de carbono, pero otros son moderados o bajos. Esto puede reflejar una colonización vegetal reciente sobre sustratos no turbosos.
  • Los prados meso-higrófilos que forman parte del mosaico de turbera también presentan una gran variabilidad en los valores de carbono, probablemente por una dinámica vegetal más rápida que el tiempo requerido para la formación de turba.

4. Factores condicionantes

  • Los patrones observados reflejan la interacción entre múltiples factores ambientales:
    • La geomorfología local (con aportaciones litológicas o deslizamientos) puede interrumpir la formación de turba.
    • La variabilidad hidrológica y la duración del período de crecimiento influyen en las diferencias globales entre turberas.
    • La dinámica de la vegetación es mucho más rápida que la de los procesos edáficos, especialmente en un contexto de alta montaña.
Conclusiones

Este trabajo, a pesar de limitarse a cuatro sistemas de turberas, representa la primera aproximación detallada al estado de las turberas pirenaicas como sumideros de carbono. Los resultados confirman que se trata de ecosistemas altamente variables e influidos por una combinación de factores locales (fisiografía, hidrología, geomorfología) y regionales (bioclima, duración del período de crecimiento).

También se pone de manifiesto que la composición vegetal no es un predictor directo de los stocks de turba o carbono, especialmente en zonas en las que la vegetación puede haber cambiado con cierta rapidez. Esta desconexión temporal entre la dinámica vegetal y la formación turbosa es clave para la interpretación del funcionamiento ecológico de estos sistemas.

Para los profesionales de la gestión del medio natural, esta información es esencial para reconocer que no todas las tuebras son iguales, y que sus funciones como sumideros de carbono, aunque sean muy notables, dependen fuertemente del contexto local. Esto tiene importantes implicaciones a la hora de planificar acciones de conservación, restauración o protección hidroecológica en un escenario de cambio climático donde el carbono del suelo toma un papel estratégico en la mitigación y adaptación.