
Frigola-Tepe, X., Pérez-Bielsa, N., Caballero-Huertas, M., Ollé-Vilanova, J., Muñoz, M., & Vias, J. (2024). A new threat to Sardina pilchardus in the northwestern Mediterranean: Genetic validation of the presence of lethal parasites in pelagic eggs and ovaries. Mediterranean Marine Science, 25(1), 151–159.
¿Una nueva amenaza para la sardina? Presencia de un parásito en sus huevos y ovarios
El objetivo principal del estudio es determinar si los huevos de sardina del Mediterráneo están parasitados por el protozoo Ichthyodinium chabelardi, ya que provoca la muerte del 100% de los huevos infectados. Al mismo tiempo, se quiere investigar si la infección de este parásito se produce por transmisión vertical a través de los progenitores o por transmisión horizontal, es decir, infecta el huevo a través del agua.
Área de estudio: Sant Feliu de Guíxols
Se han analizado 426 huevos de Sardina pilchardus, capturados frente a la costa de Sant Feliu de Guíxols durante la época de puesta en invierno (2020-2021). Estos huevos fueron apresados mediante bongos que se remolcaron por la columna de agua a una profundidad de unos 5 metros durante 45 minutos. Las gónadas femeninas utilizadas para el estudio provenían de sardinas capturadas por las flotas de cerco en varios puntos de la costa Brava en la misma la época de puesta de 2020-2021.
Presencia o ausencia del parásito I. chabelardi en huevos de sardina
La identificación de la especie de los huevos capturados se realizó mediante claves taxonómicas y técnicas genéticas. El DNA de los huevos identificados como sardinas también se utilizó para determinar la presencia del parásito utilizando como marcador SSU rRNA (subunidad pequeña del ribosoma) del dinoflagelado. Como control positivo, se utilizó una secuencia sintética del parásito (G-block).
Para reforzar la validez de nuestros resultados experimentales se incluyeron tres tipos de controles negativos en cada placa: un control negativo completamente libre de DNA; dos muestras de DNA de tejido muscular de sardina (sin infección parasitaria) y huevos no parasitados.
Seguidamente, se llevó a cabo una Nested PCR utilizando el producto de la primera PCR con cebadores internos para verificar la presencia o ausencia del parásito. Los productos de PCR resultantes de ambas PCRS se secuenciaron el DNA para identificar la especie mediante una búsqueda BLAST en la base de datos de GenBank.
Presencia o ausencia del parásito I. chabelardi en ovarios de sardina
Para comprobar si existía la vía de transmisión vertical (gónada – huevo) del parásito se analizaron 40 gónadas de sardina. Para maximizar la detección del parásito en las gónadas, los ovarios se seccionaron en tres piezas. Para maximizar la detección del parásito de cada sección se realizaron tres PCRs, es decir un total de nueve PCRs por gónada. En este paso, el protocolo experimental se validó utilizando huevos de caballa (Scomber scombrus) infectados por el parásito cedidos desde el IEO-CSIC de Vigo.
El estudio ha demostrado la presencia de 49 huevos infectados por el parásito I. chabelardi, es decir, un 11,5% de los huevos analizados están parasitados por este dinoflagelado.
De los 40 ovarios analizados, en 9 se ha detectado también infestación por I. chabelardi, indicando una prevalencia del 22,5%.

En cuanto al protocolo seguido, quedó validado mediante las muestras de huevos de caballa.
Y, por último, destacar que todas las muestras infectadas, tanto en huevos como en ovarios, compartieron la misma secuencia, un único haplotipo, sin variabilidad genética.
Este estudio presenta las primeras pruebas validadas genéticamente de la infección por I. chabelardi en sardinas de la costa catalana, tanto en huevos como en ovarios. La observación de parásitos en gónadas sugiere que la presencia del parásito en los huevos probablemente tiene su origen en la gónada, por transmisión vertical. Sin embargo, no se puede descartar que haya una transmisión del parásito del agua hacia el huevo.
Dada la elevada mortalidad que genera el parásito, nuestros resultados muestran una nueva presión no detectada hasta ahora por la sardina del Mediterráneo; y que se añade a los factores que actualmente le influyen negativamente como la sobrepesca, el cambio climático, la contaminación, etc. Una investigación a largo plazo podría ser importante para analizar la dinámica intra-anual de las infecciones en diversas regiones del Mediterráneo y determinar si la prevalencia de este parásito está realmente aumentando o se mantiene estable.