Contar mamíferos y pájaros a la vez: resultados y perspectivas del Seguimiento de Pájaros Comunes de Cataluña
A pesar de que los programas de seguimiento de pájaros basados en ciencia ciudadana están presentes en las políticas de conservación de la mayoría de países europeos, en el caso de los mamíferos, no ha sido así ya que son más difíciles de observar, censar y requieren un mayor esfuerzo a la hora de validar las observaciones. Por este motivo en 2008 el SOCC (Seguimiento de Pájaros Comunes en Cataluña) empezó a dar la posibilidad de incluir a los mamíferos en su protocolo tal y como ya hacían algunos programas de seguimiento en otros países europeos. Ahora, hemos analizado los datos obtenidos con el objetivo de: 1) generar unas primeras tendencias poblacionales de las diferentes especies de mamíferos con los datos obtenidos del SOCC entre 2008 y 2021, y 2) compartir con el resto de asociaciones ornitológicas la utilidad y perspectivas que comporta incluir las observaciones casuales de otros táxons como los mamíferos en los seguimientos de pájaros estandarizados ya largo plazo.
Zona de estudio: Catalunya
El programa del SOCC nació en 2002, y en 2023 cuenta con más de 600 transectos de 3 km de longitud distribuidos por toda Cataluña. En cada transecto se realizan cuatro censos de pájaros al año, dos en primavera y dos en invierno. Todos los censos se llevan a cabo durante las primeras cuatro horas después del amanecer, tiempo idóneo para la detección de aves. Desde 2008 se ofrece la posibilidad de contabilizar los mamíferos observados dentro de los mismos censos indicando en el protocolo del proyecto si se hace uso de esta opción o no y así dejar constancia de los censos donde no se han observado, pero sí se han censado. En el proyecto SOCC, sólo se registran los mamíferos vistos o escuchados. Los rastros y huellas no se incluyen ya que estas evidencias de presencia indirectas son difíciles de validar y se requiere un conocimiento experto para realizar una identificación correcta (Barea-Azcón et al. 2007).
De todos los mamíferos observados sólo se ha calculado los índices y tendencias poblacionales de aquellos que tienen: 1) datos suficientes en los muestreos, 2) estilos de vida total o parcialmente diurnos que es cuando se hacen los censos y 3) tamaño medio o grande para garantizar su detectabilidad y facilidad de identificación por parte de los observadores.
Para realizar los análisis se utilizaron únicamente los años en los que se habían realizado los cuatro censos establecidos en el protocolo por el transecto censado. Esto se debe a que, de cada transecto sólo se consideraba la abundancia de la especie más elevada de los cuatro censos.
Entre 2008 y 2021 los observadores censaron al menos un mamífero en el 73% de los transectos y se detectaron 27 especies distintas. La especie más detectada fue el conejo (Oryctolagus cuniculus), seguido por el corzo (Capreolus capreolus) y la ardilla común (Sciurus vulgaris).
Con los datos recogidos se han podido calcular tendencias poblacionales para siete especies distintas. Cinco de ellas muestran tendencias en aumento: la liebre (Lepus europaeus), el conejo, la marmota (Marmota marmota), el corzo y el rebeco (Rupicapra pyrenaica). La ardilla común mostró una tendencia estable y el zorro rojo (Vulpes vulpes) una tendencia incierta. El corzo ha sido el animal con la tendencia de crecimiento más pronunciada, seguido de la marmota y el conejo.
Los resultados obtenidos en índices de cambio poblacional a partir de los datos del SOCC son similares a los calculados con otras metodologías aplicadas desde la Generalidad de Cataluña y a partir de los datos recogidos en otras regiones europeas (Massimino et al. 2018).
El hecho de que no exista ningún protocolo concreto para censar mamíferos comporta que en muchas ocasiones no se puedan recopilar observaciones suficientes. Hay que tener en cuenta que los mamíferos presentan ciclos de vida y estrategias vitales muy diferentes entre ellos (actividades diurnas o nocturnas, períodos de hibernación, épocas reproductivas...), lo que hace que la frecuencia de detección entre especies varíe a lo largo del día y época del año (Massimino et al. 2018).
Aunque la metodología de los censos de pájaros no es la idónea para medir la abundancia relativa de los mamíferos, la amplia cobertura del territorio que los caracteriza y las metodologías estandarizadas a largo plazo compensan parte de este punto débil. Asimismo, los métodos de campo del SOCC pueden ser favorables para censar especies que tienen áreas de distribución pequeñas pero altas densidades, como la marmota o el rebeco. Adicionalmente, una de las ventajas más remarcables, sería que al incluir los mamíferos en los censos de pájaros estamos recopilando mucha información de otro grupo de especies sin prácticamente ningún esfuerzo extra.
Algunos de los datos obtenidos en los censos del SOCC ya han sido utilizados en diferentes proyectos como el Atlas de Mamíferos de Cataluña (Observatorio del Patrimonio Natural y la Biodiversidad 2022a) o el Índice Planeta Vivo de Cataluña (LPI-Cat, Observatorio del Patrimonio Natural y la Biodiversidad 2022b), que es un indicador que muestra la tasa de cambio de los tamaños poblacionales de vertebrados.
Para concluir, es importante remarcar que el estudio y censo de mamíferos es difícil y se necesitan múltiples enfoques de estudio para tener un conocimiento robusto de este grupo, pero el recuento de mamíferos en los censos de pájaros incrementa la cantidad de datos de seguimiento estandarizados a gran escala. De hecho, el estudio sugiere que los datos recogidos en el SOCC son suficientes para hacer buenas tendencias poblacionales de algunas especies, mientras que para otras suponen los únicos datos disponibles actualmente en Cataluña, como sería el caso de la ardilla.