Referencia

Jordi Bou, Lluís Vilar & Jordi Carreras (2021) Habitat changes over 45 years on the small Mediterranean archipelago of the Medes Islands (Catalonia, NE Spain), Plant Biosystems - An International Journal Dealing with all Aspects of Plant Biology, 155:4, 914-924, DOI: 10.1080/11263504.2020.1810806

Autoras/es

Jordi Bou, Lluís Vilar & Jordi Carreras

Ficha elaborada por

Cambios en la vegetación de las Islas Medas en los últimos años

Average: 1 (2 votos)
Illes Medes
2021
Objetivos

Analizar la dinámica de la vegetación durante los últimos cuarenta y cinco años para entender cómo está cambiando el mosaico de hábitats en las islas pequeñas del Mediterráneo. Se pretende evaluar la existencia de patrones en los cambios y factores que los fomentan, las pérdidas de hábitat y las implicaciones de estos cambios en la conservación de la flora y vegetación.

Métodos básicos

Realización de un estudio diacrónico donde se compara la vegetación presente en 1972 y la actual. Para analizar los cambios en la vegetación, se ha utilizado el mapa de vegetación de Bolòs & Vigo (1984) y se ha comparado con el mapa de hábitats CORINE de Bou & Jover (2016). Para poder hacer la comparativa, se ha convertido el primer mapa en hábitats, utilizando así los índices de interés de conservación y amenaza de éstos (Carreras & Ferré 2013), para evaluar cómo han evolucionado las islas en términos de interés de conservación.

Imagen
Foto de les illes Medes
Resultados principales

Los resultados de este estudio muestran cambios en los hábitats de las Islas Medas en los últimos cuarenta y cinco años. La vegetación se ha ruderalizado y los prados mediterráneos han sido colonizados por plantas leñosas.

La gestión de la vegetación del medio terrestre de las islas se ha focalizado en el control de especies exóticas, pero debido a la ausencia del ser humano, las Islas Medas han sido colonizadas progresivamente por grandes colonias de pájaros marinos, los cuales están ejerciendo un fuerte impacto sobre la flora presente, favoreciendo la presencia de especies vegetales nitrófilas, conduciendo así a la ruderalización de la vegetación de las Medes. Otro cambio importante en la cobertura del hábitat se ha observado en los prados secos mediterráneos, que han desaparecido y han sido sustituidos por matorrales de acebuche y lentisco, una sucesión natural esperable en este tipo de ambientes si no se producen perturbaciones o impactos. Por otra parte, la vegetación de los acantilados costeros no ha sido sustituida e incluso aumentado ligeramente.

Respecto al interés en la conservación de los hábitats y considerando la superficie ocupada de éstos, el índice ha incrementado a pesar de la pérdida de algunos elementos únicos, derivando en un empobrecimiento en el mosaico de los hábitats presentes.

Estos cambios en los hábitats también se pueden interpretar en base a los hábitats de interés comunitario (HIC), de la Directiva Hábitats (CEE 1992). Obteniendo resultados positivos en el aumento de cobertura de hábitats HIC, por la mayor superficie de los matorrales halonitrófilos, pero con un balance general muy negativo para la biodiversidad, debido a la pérdida de cuatro de los HIC de 1971, que pese a la ganancia de un nuevo hábitat, indican una homogeneización del paisaje.

Imagen
Mapa del canvi a les Medes
Conclusiones

Se han encontrado cambios importantes en los hábitats entre los años 1971 y 2016. Algunos procesos han sido parte de la sucesión natural, como la transición de prados secos mediterráneos hacia matorrales de acebuche y lentisco. Sin embargo, actualmente encontramos un grave problema de nitrificación del suelo debido a las grandes colonias de aves, que favorece la expansión de la vegetación ruderal. Además, la presencia de especies invasoras sigue siendo significativa, con coberturas importantes en los acantilados.

La insularidad de este ecosistema otorga una singularidad al poblamiento vegetal de las Medes de elevado interés de conservación. Sin embargo, las dinámicas observadas pueden suponer una amenaza para la biodiversidad vegetal de estas islas. El seguimiento periódico de los hábitats de las Islas Medas demuestra ser una buena herramienta para sentar unas bases científicas para la gestión para preservar estas pequeñas islas mediterráneas.